Fuentes y programas ::
Cualquiera puede buscar una palabra en Google, pero la profesionalidad consiste en conocer las fuentes más fiables y saber usarlas. Yo manejo a diario infinidad de diccionarios especializados, glosarios y otras obras de consulta, tanto en papel como en formato electrónico.
Hoy en día muchos traductores usamos aplicaciones informáticas que proporcionan un entorno de trabajo cómodo, posibilitan el manejo de archivos de diferentes formatos y nos ayudan a «recordar» términos que ya hemos traducido. No hay que confundir estos recursos profesionales con los programas de traducción automática, que hoy por hoy solo son recomendables para traducir textos muy sencillos de lenguas emparentadas, y siempre precisan la intervención de un traductor humano para corregir los textos resultantes.