Traducir es mucho más ::
que sustituir palabras ::
Los traductores nos vemos obligados a tomar decisiones constantemente: cómo transmitir una idea compleja con claridad; qué término es preferible según el registro del texto; cómo expresar algo que no tiene equivalente en la cultura de destino; cómo conservar el estilo del original sin perderle el respeto a la lengua propia...
Es fundamental tener sensibilidad, intuición, rigurosidad y, desde luego, pasión por el trabajo bien hecho. Dichas cualidades se cultivan a lo largo de toda la vida y ayudan a conocer y aplicar las estrategias y técnicas más adecuadas para resolver las dificultades que entraña cada texto.